Decidimos cambiar de destino y nos decantamos por la capital de la Comunidad Foral de Navarra. A rasgos generales, Pamplona es una ciudad moderna en la que se respira una alta calidad de vida, a pesar de que cuenta con una importante tradición histórica.
Nuestro planteamiento del viaje no era otro que cambiar de aires, desconectar de la rutina y descansar. Para nuestra sorpresa, cuando llegamos nos encontramos en plenas fiestas de San Fermín Txikito o San Fermín de Aldapa. Estos sanfermines en miniatura son las fiestas de ese barrio, a las que se suman muchos habitantes de Pamplona, por lo que dicha festividad es conocida popularmente como "el San Fermín de los de Pamplona".
Por suerte, nos alojamos algo alejados del centro, por lo que no tuvimos problema para conciliar el sueño. Reservamos uno de los apartamentos que gestiona el hotel Pamplona Plaza a través de la archiconocida plataforma Booking, y resultó ser todo un acierto: el apartamento era bastante grande, cómodo y nuevo, el personal del hotel muy atento y servicial, y tan sólo 15 minutos andando nos separaban del centro.
¿Qué ver en Pamplona en un día?
Si vuestra situación es similar a la nuestra, os aconsejo tomar como guía inicial alguno de los planes que propone el portal turístico del ayuntamiento de Pamplona, donde encontraréis muchas propuestas interesantes (pincha aquí para acceder a la página). Nosotros tomamos como referencia el plan "Pamplona en un día", pero realmente después nos dedicamos a callejear y a descubrir rincones sin ningún mapa o guía, simplemente siguiendo el ambiente de la calle, integrándonos tanto en la ciudad como en su fiesta.
Comer en Pamplona
Si hay algo imprescindible que hacer allí es ir de pinchos. Realmente no tendréis dificultad para encontrar sitios especializados, pero quiero aprovechar para recomendar algunos de los que nosotros probamos, todos ellos situados en la emblemática calle de la Estafeta:
- Sidrería Chez Belagua
- Bar Restaurante Zanpa
- Bar Cervecería La Estafeta
¡Hasta la próxima!
Eme.